Parte 12: Llámame Dora
Llámame Dora. Anna: "... Tormento de todos los creyentes". Se trataba de un monolito un tanto extraño, y un poco exagerado para el gusto de Anna. Su estructura cónica emitía un color blanco brillante que hizo que Anna indagara sobre la piedra que se usó para construirlo. Las letras que componían aquel oscuro mensaje en latínico descendían enroscándose sobre la superficie del atípico monumento, al punto que necesitó darle una vuelta completa para poder leerlo. Lo verdaderamente bello del lugar era la organización de los árboles alrededor de aquel pedazo de piedra. Desarrollaban un círculo en un patrón que intercalaba el color de sus hojas y flores. Cuando Anna llegó, se podía apreciar un baile de hojas rojas color sangre y flores de vívido amarillo. Al decaer el sol, era una mezcla dorada y cobriza que podría indicar el más álgido otoño. El baile de hojas y flores parecía ser dirigido por el sentido del viento, cuyo susurro se hacía cada vez más fuerte desde que Anna se decid...