Parte 9: Almas ancianas III
Almas ancianas III. *Los diálogos titulados en cursiva indican conversaciones mentales. El humo naranja plagó todo alrededor suyo, salió de su boca para poseer la totalidad de su rango de visión. Parecía envolver totalmente su figura, como un espectro atormentando su humanidad, como si la arena del campamento hubiera armado un remolino en su contra. John no estaba seguro de si aquel humo era capaz de atacar su visión, pero de todas formas optó por cubrir su cara con los brazos y avanzar a ciegas y sin dirección alguna. Aquel gas misterioso aullaba al pasar a su lado, ahora no parecía rodearlo, sino venir contra su cuerpo. Y, de un momento a otro, el aullido se detuvo. Cuando John retiró la defensa de sus ojos, el desierto no estaba ahí. Se hallaba en un lugar familiar, demasiado familiar para su gusto. Caminaba sobre brusco asfalto, y con un monstruoso río al lado del andén contiguo a la calle que recorría. Era Férrea, la colosal capital del reino anglo. Cu...