Parte 16: Paradoja del guisante y el Sol
Paradoja del guisante y el Sol. La delicadeza de los arpegios del arpa, en acompañamiento del resto de la sinfonía de cuerdas y vientos, se agolpaban hacia un silencio, tras el cual se daba inicio a la danza agridulce que proponía el violín que protagonizaba aquella pieza musical dramática, que emanaba de su nuevo tocadiscos. Se trataba de una hermosa melodía, un refinado vals que encajaba perfectamente con las horas matinales en las que Gwen se encontraba admirando el reflejo de su cuerpo desnudo en el enorme espejo de la recámara. Así lo hacía todos los días, pero esta mañana se caracterizó por la grata sorpresa del disco de acetato que Luke le había hecho llegar. Era una muestra de cuánto la conocía, como si el Mayor hubiera puesto aquellas notas y acordes sólo para ella. Mientras avanzaba su pieza musical, pensamientos sobre si aquel vals representaba una tragedia o una tragicomedia se cruzaban con su auto admiración. Observaba su pálido cuerpo desde la cabe...